Hallan una alternativa alentadora frente al reflujo gastroesofágico y su peligro de cáncer

Un grupo de especialistas en Ciencias Biomédicas de la Universidad Central de Florida (EE.UU.) ha creado un probiótico simple que podría colaborar en el tratamiento y prevención de los perjuicios originados por el reflujo ácido, un padecimiento estrechamente relacionado con la aparición de cáncer de esófago, ayudando así a eludirlo.

Esta condición ocurre cuando los jugos gástricos suben hacia el esófago, ocasionando quemazón, incomodidad y un elevado peligro de desarrollar un tumor maligno agresivo con un índice de supervivencia reducido. Este malestar impacta a millones de individuos y tiene el potencial de desencadenar alteraciones precancerosas a nivel celular en el tejido esofágico.

La investigación y el poder de los probióticos
La docente asociada Claudia Andl encabeza el estudio, subvencionado con más de 380.000 dólares por el Departamento de Salud de Florida. Su grupo de trabajo analiza de qué manera microorganismos positivos del género ‘Lactobacillus’ (tales como ‘L. acidophilus’, ‘L. plantarum’ y ‘L. fermentum’) tienen la capacidad de restablecer la armonía microbiana originaria del esófago.

Durante las pruebas experimentales, se observaron los siguientes hitos:

Las bacterias soportaron el entorno hostil de la bilis.

Enmendaron los deterioros en el ADN de las células.

Mitigaron la hinchazón.

Apresuraron la sanación de las heridas.

De esta manera, logran frenar el avance hacia el esófago de Barrett, un trastorno donde las células esofágicas padecen modificaciones irregulares que elevan notablemente la probabilidad de sufrir cáncer.

«La reincorporación de bacterias positivas opera en dos frentes: restablece un entorno sano y estos ‘Lactobacillus’ inhiben la inflamación mientras enmiendan los perjuicios en el ADN», detalló Claudia Andl, quien es experta en tumores orales y faríngeos.

Próximos pasos en la medicina preventiva
Las conclusiones iniciales evidencian una disminución de las alteraciones ligadas al esófago de Barrett y una dilación en el surgimiento de la enfermedad oncológica. Los científicos confían en que estos descubrimientos fomenten la creación de tratamientos novedosos y colaboren en la conservación del balance de la microbiota con el fin de eludir futuras patologías.

 

Fuente: actualidad.rt.com

RODANDO CON TONY TONY GUZMÁN