La figura del Cristo Redentor en Brasil se transformó en un emblema de hermandad global al proyectarse sobre su monumento proyecciones alusivas a la crisis que afronta Venezuela tras los últimos movimientos telúricos.
La célebre escultura, distinguida a nivel internacional, fue resaltada con los colores del estandarte venezolano —amarillo, azul y rojo—, acompañados por consignas como “SOS Venezuela” y “Solidaridad sin fronteras. Done ahora”.
Dicha acción se integra en una iniciativa promovida por la Iglesia Católica y la Fundación Cáritas, que busca recolectar ayuda destinada a más de cinco mil individuos damnificados. Los donativos comprenden vestimenta, víveres, fármacos y asistencia financiera.
De acuerdo con el parte oficial de la Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil, los capitales recaudados serán asignados también a proyectos de recuperación.
Este acto reforzó el apoyo mundial hacia Venezuela, nación donde más de 31 países han colaborado en tareas de salvamento y reactivación parcial de servicios básicos, tales como la distribución de energía eléctrica y las telecomunicaciones.
