Un movimiento telúrico de magnitud 7,4 se registró este lunes en la zona occidental de Colombia, de acuerdo con los reportes del Servicio Geológico de EE. UU. (USGS). La sacudida fue percibida en diversas ciudades del territorio nacional y ocasionó la muerte de al menos 20 personas, según confirmaron las autoridades locales. De esa cifra, un mínimo de 18 ciudadanos perdieron la vida en Pereira, en el área central del país, conforme a lo informado por su alcalde, Mauricio Salazar, a medios de comunicación de la localidad. A este balance se añaden dos decesos reportados previamente por el mandatario local de Manizales.
En horas previas, la gobernadora del departamento del Chocó, Nubia Carolina Córdoba Curi, ratificó que en Quibdó, la capital regional, se contabilizan personas lesionadas y daños considerables en las edificaciones, al tiempo que manifestó inquietud ante posibles réplicas. La terminal aérea de la localidad, el aeropuerto El Caraño, también presentó severas afectaciones en sus instalaciones.
Por su parte, el jefe de Estado, Abelardo de la Espriella —quien inició su gestión presidencial el pasado viernes—, manifestó en redes sociales que tomó «de manera directa la conducción de la respuesta ante la emergencia» y adelantó que se trasladará personalmente a Pereira para brindar acompañamiento a las comunidades impactadas y supervisar las acciones gubernamentales. «No están solos. El Estado se encuentra presente y desplegado», aseveró el mandatario.
En Bogotá, la capital del país, las alarmas preventivas se activaron y numerosos ocupantes evacuaron las estructuras hacia las vías públicas como medida de resguardo. «Hasta este momento no se registran daños de gravedad ni afectaciones estructurales, únicamente fisuras menores en algunos inmuebles», señaló en la red social X el alcalde bogotano, Carlos Galán. Entretanto, en Manizales (capital de Caldas), una de las torres pertenecientes a la catedral sufrió un colapso parcial y quedó apoyada sobre la nave central del templo, de acuerdo con registros visuales difundidos en plataformas digitales.
Respecto al aeropuerto internacional Matecaña de Pereira (Risaralda), un tramo del cielo raso colapsó en un área de flujo peatonal; no obstante, las autoridades no han informado sobre personas lesionadas en dicho punto. Asimismo, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) precisó mediante un comunicado que la Autoridad Marítima Colombiana descartó cualquier alerta de tsunami para la franja del litoral Pacífico.
En la ciudad de Medellín, cuyo alcalde confirmó haber percibido «un fuerte sismo» a través de su cuenta oficial en X, los organismos de socorro continúan evaluando la eventual presencia de contingencias en la zona. De forma preventiva, la red del Metro de Medellín suspendió el servicio en las líneas A y B de trenes, así como en las líneas H, J, K, L, M y P de metrocables, mientras cuadrillas de especialistas examinan las infraestructuras de las estaciones y viaductos.
El fenómeno sísmico también fue sentido en múltiples localidades de naciones vecinas. Desde Ecuador, la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos indicó que la sacudida se percibió con intensidad leve en Los Ríos, Santo Domingo de los Tsáchilas, Esmeraldas y Guayas, y de forma moderada en Pichincha e Imbabura. En Panamá, especialistas del Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá indicaron que las vibraciones se reportaron en la franja fronteriza con una duración estimada de entre 40 segundos y un minuto.
Fuente: cnnespanol.cnn.com.