La presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, calificó este miércoles ante la Asamblea General de las Naciones Unidas el reciente convenio energético entre su país y Estados Unidos como un hito histórico de gran magnitud para la región y el comercio mundial.
«Hoy Venezuela aspira con Estados Unidos, con sus vecinos, con todos los países de nuestro continente y de la comunidad internacional, reconstruir y sostener relaciones de cooperación, respeto e igualdad».
Durante su alocución, la mandataria analizó la estabilidad global y advirtió sobre los peligros que conllevan los planes apresurados de reducción de emisiones de carbono, argumentando que podrían perjudicar el aparato productivo de los países en desarrollo, debilitar el empleo formal y encarecer el costo de vida ciudadano.
«Promover cronogramas de descarbonización forzados es una amenaza directa a la seguridad alimentaria, el empleo, la producción», afirmó al reafirmar el rol estratégico del país en el mercado de hidrocarburos.