La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de Estados Unidos actualizó las Autorizaciones Generales correspondientes a las áreas hidrocarburífera, gasífera, petroquímica, extractiva y de telecomunicaciones en Venezuela, posibilitando que los acuerdos de inversión queden enmarcados en la legislación venezolana en sustitución del marco legal estadounidense.
Esta decisión atiende a las modificaciones normativas aplicadas por Venezuela a partir de enero de 2026 y persigue dinamizar la inyección de capitales por parte de compañías norteamericanas en la nación. A pesar de que las contrataciones podrán resolverse conforme al derecho venezolano, el Departamento del Tesoro conserva un riguroso monitoreo sobre las actividades comerciales.
Las operaciones financieras de las industrias involucradas tienen que consignarse en el Fondo de Custodia para Gobiernos Extranjeros de la referida entidad gubernamental. La única salvedad contempla la liquidación de las obligaciones fiscales venezolanas. De igual manera, persiste la restricción de efectuar desembolsos calificados como «injustificados», abarcando permutas de deuda, transacciones en metal aurífero o el manejo de divisas virtuales. Mediante los permisos 46D y 47B se aprueban determinados esquemas de intercambio de petróleo crudo, derivados e insumos logísticos. Asimismo, se suprime la exigencia de adquirir diluyentes de manera exclusiva a firmas estadounidenses, facultando a los consorcios a pactar opciones más ventajosas en oferta y costo dentro del mercado global.
Fuente: noticiasvenevision.com