Al disfrutar de las frutas cítricas, suele ser común descartar la piel sin advertir que en ella se almacena un volumen notable de nutrientes, aceites esenciales y compuestos antioxidantes. En la medicina tradicional oriental, la corteza de mandarina deshidratada al sol (denominada Chen Pi) se ha empleado a lo largo de centurias como un recurso natural fundamental para regular el aparato digestivo y propiciar el descanso.
La corteza de este cítrico alberga una elevada densidad de pectina (una fibra soluble) y esencias volátiles como el limoneno, que brindan valiosas propiedades al conducto gastrointestinal:
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Mitiga la pesadez: Incentiva la segregación de jugos gástricos, lo que agiliza la fragmentación de comidas copiosas o ricas en grasas.
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Disminuye las flatulencias y la hinchazón: Contribuye a pacificar los espasmos del intestino y promueve la evacuación del aire retenido, reduciendo la distensión del abdomen.
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Combate la acidez: Ingerido a temperatura tibia tras las comidas, ayuda a estabilizar el pH estomacal y a prevenir episodios leves de reflujo.
Un aliado contra la tensión cotidiana
La fragancia del cítrico no solo resulta agradable, sino que ejerce un impacto directo en el sistema nervioso central mediante la aromaterapia y sus sustancias volátiles. Debido a esto, aporta un beneficio tranquilizante y ansiolítico, puesto que frutos como la mandarina poseen flavonoides que coadyuvan a atenuar la tensión muscular y el estrés acumulado en la jornada.
Procedimiento para elaborar la infusión
Para preparar este brebaje, se requiere disponer de:
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La corteza limpia de una mandarina (de preferencia orgánica).
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Una taza y media de agua (250 ml).
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Un trozo pequeño de canela en rama o unas gotas de miel (opcional).
Modo de preparación:
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Higienizar minuciosamente la piel de la fruta utilizando agua y una pequeña cantidad de bicarbonato para eliminar cualquier traza de cera o impurezas superficiales.
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Colocar en un recipiente el agua junto con la cáscara troceada en partes medianas y llevar la mezcla a ebullición.
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Mantener el hervor a intensidad baja por un lapso de cinco a siete minutos.
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Apagar el fuego y dejar reposar durante unos minutos antes de tomar, preferiblemente mientras se conserve tibio.
Fuente: vtv.com.ve