Irán logró mantener sin interrupciones sus exportaciones de petróleo crudo durante los 40 días de conflicto armado en el estrecho de Ormuz, según confirmó este viernes el ministro de Petróleo iraní, Mohsen Paknejad. Las declaraciones coinciden con un cruce de advertencias entre autoridades persas y el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, en el marco de la drástica caída de las reservas estratégicas estadounidenses y el repunte de los precios internacionales del crudo por encima de los 100 dólares por barril.
Durante el periodo de hostilidades comprendido entre el 28 de febrero y el establecimiento del alto el fuego temporal, la infraestructura energética iraní enfrentó ataques bélicos directos y severas restricciones logísticas derivadas de bloqueos marítimos. Pese a estas condiciones, Paknejad aseveró que las operaciones de exportación «no se detuvieron ni por una hora».
En paralelo a la venta externa, el Ministerio de Petróleo iraní anunció la finalización de los primeros trabajos de perforación en pozos dentro del yacimiento South Pars, considerado la mayor reserva de gas natural del mundo. Esta infraestructura en la cuenca del golfo Pérsico forma parte de un plan integral de más de 30 pozos destinados a sostener e incrementar el suministro interno y regional del hidrocarburo.
El contexto bélico ha generado efectos colaterales directos en los mercados de commodities y deuda soberana de Estados Unidos. La Reserva Estratégica de Petróleo (SPR) norteamericana, alojada en domos salinos como la instalación de Bryan Mound en Freeport, Texas, ha caído a sus niveles más bajos desde principios de la década de 1980. Esta utilización intensiva busca contener el alza de los combustibles y estabilizar el flujo tras las perturbaciones registradas en el estrecho de Ormuz.
Ante este escenario, el presidente del Parlamento de Irán, Mohammad Bagher Qalibaf, dirigió mensajes directos en redes sociales al secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent. Qalibaf cuestionó las intervenciones de Washington en el mercado de bonos del Tesoro a 10 años, destinadas a frenar los rendimientos a largo plazo, señalando el riesgo de sobreexplotar las cavernas salinas de la reserva estadounidense en un contexto donde los futuros de crudo de Omán y Emiratos Árabes Unidos ya superan los 100 dólares.
Operación ‘Paria Económico’ y la amenaza al tráfico del Golfo
En respuesta a la postura iraní, el Gobierno estadounidense formalizó el despliegue de la operación ‘Paria Económico’, calificada por el Departamento del Tesoro como una ofensiva financiera integral. La medida, respaldada oficialmente por la Unión Europea, contempla sanciones dirigidas a aislar a Teherán del sistema financiero global mediante restricciones en áreas clave:
- Activos digitales y servicios tecnológicos.
- Comercio de oro y metales preciosos.
- Industria de la aviación comercial.
- Infraestructura de transporte marítimo y logística naviera.
Frente a la escalada de sanciones, el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Mohsen Rezaei, emitió una advertencia a las naciones de la región. El funcionario puntualizó que si los países vecinos colaboran con las acciones económicas promovidas por Washington, Teherán responderá interrumpiendo el tránsito energético hasta impedir que salgan envíos de crudo desde el golfo Pérsico o el estrecho de Ormuz, con capacidad de extender las represalias a rutas alternativas de exportación.
Fuente: Extranewsmundo