La Casa Blanca publicó un documento con los detalles del acuerdo petrolero suscrito entre el gobierno de Estados Unidos y la empresa privada venezolana North American Blue Energy Partners (NABEP), que otorga a Washington una participación relevante en la explotación de crudo venezolano durante los próximos 100 años.
NABEP, propiedad del empresario venezolano Alejandro Betancourt, recibió concesiones para operar 17 campos petroleros con reservas estimadas en 65.000 millones de barriles, varios de los cuales estaban previamente en manos de compañías rusas y chinas. Según el documento, la Oficina de Capital Estratégico del Departamento de Guerra de EE. UU. obtuvo una participación del 35 % en la empresa matriz de NABEP, mientras que el Departamento de Estado aseguró el derecho a comprar, al costo de producción, un 20 % de la extracción total, además de contar con derecho de tanteo sobre el 80 % restante de la producción.
El gobierno estadounidense también mantendrá poder de veto sobre el nombramiento de los integrantes de la junta directiva de NABEP, que deberá estar compuesta mayoritariamente por ciudadanos estadounidenses. La compañía se comprometió, según el documento, a invertir 100.000 millones de dólares en nueva infraestructura petrolera en el país.
Analistas consultados por medios internacionales advirtieron que la recuperación del sector energético venezolano podría tomar varios años. El propio presidente estadounidense, Donald Trump, reconoció que los consumidores no verán una baja inmediata en los precios de los combustibles y que el efecto podría tardar «un par de años» en notarse.
El acuerdo generó críticas en el Congreso estadounidense: el senador demócrata Jack Reed lo calificó como «un abuso flagrante de poder y de los fondos de los contribuyentes», al cuestionar la participación de agencias militares en negocios petroleros privados.
Fuente: Casa Blanca (whitehouse.gov)